viernes, 26 de abril de 2013

Una de cada cuatro mujeres europeas ha sufrido violencia machista alguna vez


El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad trabaja en la unificación de los sistemas de información que ofrecen las distintas administraciones a las víctimas de violencia de género para que éstas, vivan en la comunidad que vivan, sepan que cuentan con los mismos recursos.
Lo ha anunciado el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno, en la clausura de la Cumbre Europea sobre Buenas Prácticas para Erradicar la Violencia de Género, quien ha considerado que la tarea de informar a las mujeres maltratadas de los recursos de los que disponen "es de vital importancia".

Moreno ha explicado que las víctimas, así como las administraciones y las organizaciones que trabajan con estas mujeres podrán disponer de un mapa de recursos y servicios "efectuado a partir de una metodología común" para acelerar así el "camino hacia la atención personalizada". Se trata de que el modelo de información que se ofrece a las víctimas de violencia machista sea exactamente el mismo en todas las autonomías, algo que el Ministerio de Sanidad confía en que sea lo más pronto posible.

Además, ha recordado -tal y como anunció la ministra de Sanidad, Ana Mato, el pasado mes de octubre- que una red nacional de recursos de acogida para las víctimas facilitará que éstas consigan romper con la espiral de la violencia y se aparten de su maltratador. "Todo ello redundará en una más accesible información a las víctimas y reforzará la confianza en el sistema de estas mujeres, que son supervivientes", ha subrayado Moreno, quien ha dicho que en pocas semanas se presentará una aplicación gratuita para el teléfono móvil para facilitar a las mujeres que denuncien a sus agresores.

El secretario de Estado ha destacado la importancia del empleo para que las víctimas puedan rehacer su vida y, en este sentido, ha anunciado que entre 2003 y 2012 se han contabilizado más de 3.500 contratos de bonificación a estas mujeres. Siete muertes al día en la UE Sobre el seminario europeo, que ha reunido desde ayer a representantes de 18 países para articular soluciones conjuntas en la lucha contra la violencia que ejercen los hombre sobre las mujeres, Moreno ha sostenido que para España ha sido un "inmenso orgullo" ser el país anfitrión. Moreno ha resaltado que la integridad, la dignidad y la libertad son valores indispensables en el ser humano y ha puesto en valor la legislación española para combatir la violencia de género: tanto la ley de igualdad, como la de violencia de género.

El secretario de Estado ha indicado que en la UE, entre el 20 y el 25% de las mujeres han sufrido violencia en alguna ocasión y que siete mueren cada día asesinadas por sus parejas y exparejas. Fuentes de la secretaría de Estado han señalado a los medios que, durante la cumbre, los asistentes han coincidido en la necesidad de que las estadísticas para visualizar el maltrato en los países de la UE "sean más rigurosas y fiables". Además, han destacado la importancia de llevar a cabo campañas de sensibilización conjuntas entre los países de la UE.

La cumbre fue inaugurada ayer por Ana Mato quien propuso a los países asistentes trabajar de forma conjunta para identificar los riesgos y fabricar estrategias, "porque hay salida a la violencia contra las mujeres", ha dicho. Moreno ha señalado hoy, en su discurso, que la violencia de género no tiene ni edad ni fronteras y que erradicarla no es "tarea fácil", por lo que ha recordado la importancia de que toda la sociedad se implique en la lucha.


EP Social
Tras confirmar los casos de Jaén y Elche

Sanidad eleva a 14 las víctimas de violencia de género este año

016   Ministerio de Igualda
Foto: MINISTERIO DE IGUALDAD

   La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ha confirmado este lunes que los asesinatos de mujeres registrados el 28 de enero en Elche de la Sierra (Albacete) y el pasado jueves en PEal de Becerro (Jaén) corresponden a la tipología criminal de la violencia de género, lo que eleva a 14 el recuento de víctimas mortales de esta lacra en lo que va de año.
   En el caso de Jaén, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad confirma que una mujer de 72 años y nacionalidad española fue asesinada por su marido, de 77 y misma procedencia, que se suicidó poco después. Ella no le había denunciado nunca por malos tratos.
   En cuanto al asesinato registrado el pasado 28 de enero en Elche de la Sierra, que hasta ahora permanecía en investigación, se trata de la muerte de una mujer de 28 años y nacionalidad paraguaya, fallecida a manos de su compañero sentimental, de 51 años y nacionalidad española, que intentó suicidarse tras cometer el crimen. Tampoco en este caso constaban denuncias previas.
   De este modo, sólo dos de las 14 mujeres asesinadas en España desde el 1 de enero a manos de hombres con los que mantenían o habían mantenido una relación sentimental habían denunciado que estaban siendo víctimas de malos tratos.
   No se confirma sin embargo el caso de Zamora, donde una mujer fue hallada muerta junto a su hijo, de 37 años, también fallecido, y a su marido, que se habría suicidado. "A la espera de nuevas evidencias, la Delegación lo ha añadido a la lista de casos en investigación", según informa Sanidad en un comunicado.
   En el mismo, la titular del departamento, Ana Mato, ha hecho un llamamiento a todas las mujeres que sufren malos tratos para que denuncien a sus agresores. Mato ha recordado la importancia de usar el teléfono 016, que es gratuito y garantiza la confidencialidad de la llamada porque no deja rastro en la factura.

sábado, 6 de abril de 2013

Descienden las denuncias por violencia de género y aumenta su retirada

El Consejo General del Poder Judicial alerta de que la crisis disuade a las mujeres de acudir a la justicia

15.000 renunciaron a continuar con el proceso en los tribunales

Mujeres transportan un ataúd de cartón en una manifestación en Santiago de Compostela el pasado noviembre. / Lavandeira Jr (EFE)

Las víctimas por violencia machista presentaron 128.543 denuncias en el 2012, un 4% menos que el año anterior, y un 12,13% de ellas las retiraron, según los datos hechos públicos este miércoles por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial. Las más de 15.000 renuncias a continuar con el proceso judicial suponen un aumento del 0,9% respecto al año anterior.
Se trata del quinto año consecutivo en que cae el número de denuncias, desde 2008, y, a juicio de la presidenta del observatorio Inmaculada Montalbán, es la prueba de que la crisis empeora las condiciones para que las víctimas de violencia machista acudan a la justicia. "La dependencia económica de las mujeres, que aumenta con la situación de crisis actual, incrementa el miedo a la denuncia y a la separación. La incertidumbre sobre el futuro y el sentimiento de culpa funcionan para que no se atrevan a denunciar", ha declarado Montalbán. "Con la precariedad, la violencia de género vuelve al ámbito doméstico", ha añadido.
Las víctimas presentaron un 72,06% de las denuncias, mientras el 13,51% se derivaron de la intervención de la Policía y el 11,47% de partes de lesiones en centros de salud y hospitales. En el 1,26% de los casos fueron los familiares quienes denunciaron al agresor y en el 1,70%, los servicios asistenciales. Montalbán ha asegurado que los recortes en las prestaciones sociales no han afectado aún a las medidas para erradicar la violencia machista aunque ha instado a mantener la alerta. "Los mensajes sobre los recortes llegan a las víctimas y el miedo a la falta de una red asistencial provoca que denuncien menos", ha anunciado Montalbán, quien ha asegurado que según estudios realizados en Andalucía y Cataluaña, las mujeres apoyadas por los servicios asistenciales son mucho menos propensas a retirar las denuncias.
En 2012 también cayeron las solicitudes de órdenes de protección en juzgados de Violencia sobre la Mujer. Cayeron un 3,51% respecto al año anterior y de las casi 35.000 se desestimaron un 39%. Las medidas de protección más habituales fueron la orden de alejamiento –en el 81,2% de los casos– y la prohibición de comunicación entre la víctima y el agresor –81%–, seguidas de la prohibición de volver al lugar de los ataques –un 15%–. De ellas, solo un 11,5% iban destinadas a proteger a menores, mientras que "la mayoría de las muertas o denunciantes tenían o tienen hijos", ha apuntado Montalbán. "Hasta ahora hemos mirado a la mujer, pero hay que empezar a trabajar con más rigor para saber las consecuencias que tiene la violencia de género sobre los niños que la sufren", ha expresado. Una de las medidas es el registro de malos tratos infantiles que creará el Gobierno. De momento, solo los que son asesinados o maltratados a la vez que sus madres están registrados como víctimas de violencia doméstica. Si no, no se contabilizan.
Las Audiencias Provinciales fueron los juzgados más severos en la condena de los agresores: del total de sentencias, un 77% acabaron imponiendo penas a los acusados, frente al 75% en los juzgados especializados en violencia de género y el 50,5% de los juzgados de lo penal. Montalbán han alertado que el derecho de las víctimas a no declarar provoca la mayoría de las absoluciones por falta de pruebas. De las mujeres que denunciaron el año pasado, un 55% mantenía la relación con su agresor, lo que explica que mantenga silencio ante el juez.
Doce mujeres han muerto a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de 2013, solo tres de ellas habían denunciado a sus agresores.

La Ley Integral contra la Violencia de Género volverá al Congreso para incluir a los menores como víctimas directas

La Ley de medidas de protección integral contra la violencia de género volverá al Congreso, casi diez años después de ver la luz, para incluir a los menores como víctimas directas de esta lacra, según han informado a Europa Press fuentes gubernamentales, que precisan que de esta forma los menores podrán ser beneficiarios directos de la norma. La medida ha quedado recogida en el Plan Estatal Nacional de Infancia y Adolescencia 2013-2016 que ha aprobado este viernes el Consejo de Ministros.

La reforma normativa, que aprobará el Gobierno y remitirá al Parlamento, pretende así recoger el siguiente precepto: "Los menores que se encuentren bajo la patria potestad, tutela, acogimiento o guarda de hecho de las mujeres víctimas de la violencia de género a la que se refiere el apartado anterior, se considerarán víctimas de esta violencia a efectos de lo dispuesto en esta ley y tendrán garantizados sus derechos en los términos establecidos en la misma y en la legislación vigente".
En la actualidad, la norma, que data de diciembre de 2004, sólo considera víctimas a las mujeres parejas o exparejas de su agresor. Según el Plan del Ejecutivo, este cambio supone "un gran paso" para proteger a los que más sufren y menos capacidad tienen de salir de esta violencia y los que la van a perpetuar.
El texto, al que ha tenido acceso Europa Press, señala que estos menores han sido los "grandes olvidados" pese a que son los que más padecen.
En este sentido, el Ejecutivo argumenta que la violencia condiciona el bienestar y desarrollo personal de los menores, ya que se produce la violencia en la fase más crítica para el desarrollo de la personalidad del individuo. "La violencia de género es una forma de maltrato hacia los menores, bien porque estos hayan sufrido directamente las agresiones de la misma manera que las mujeres, bien porque, aun cuando no hayan sido objeto de los ataques, son testigos directos de un comportamiento violento en el seno familiar con muchas consecuencias en su desarrollo", asegura.
PROBLEMAS FÍSICOS Y PSICOLÓGICOS
Además, advierte de que estos comportamientos, con toda seguridad, producirá problemas de salud física y psicológica. Igualmente, apunta que el niño se convierte en instrumento de violencia y dominio sobre la mujer y, de ahí, según asegura, otra de las razones fundamentales para considerarlos víctimas de la violencia de género: "son una herramienta más para lograr el maltrato". En la misma línea, apunta que la violencia de género sobre los menores es la "mejor" manera para perpetuarla en el futuro y mantener el comportamiento de agresor o víctima. "Hay que romper la cadena intergeneracional de la violencia", añade.
Con esta reforma, el Gobierno asegura que da cumplimiento al mandato que establece la directiva comunitaria en la que se considera que los hijos de las mujeres víctimas de violencia de género requieren con frecuencia especial apoyo y protección. Al mismo tiempo, considera que se da cumplimiento a diversas mociones aprobadas en el Parlamento.
Finalmente, recuerda que, según las última Macroencuesta sobre Violencia de Género de 2011, un 70,6 por ciento de las mujeres encuestadas que manifestó estar sufriendo violencia de género tenía hijos menores y, más específicamente, el 61,7 por ciento de las mujeres que estaban sufriendo maltrato afirmaron que sus hijos menores padecieron directamente situaciones de maltrato en algún momento.
"Con esta inclusión legal, se mejorará en la obtención de datos sobre los menores víctimas de violencia de género, aunque ya se ha iniciado el recuento en las estadísticas de la DGVG. La visibilización en las estadísticas es una importante forma de concienciar de la gravedad de este problema", añade el Gobierno, que concluye que el movimiento asociativo de infancia y mujer ha manifestado reiteradamente la necesidad de reconocer a los menores como víctimas de violencia de género.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Violencia machista a debate


Ocho años después de la Ley Integral contra la Violencia de Género, ¿cómo se está entendiendo la violencia machista? Realizamos un breve repaso por un mapa social de coordenadas complicadas, donde los recortes sociales son la coartada perfecta para una reacción de corte neomachista que considera que las mujeres tienen demasiados derechos.
Discursos sociales: machismo a la defensiva

Hoy nadie manifiesta su apoyo abierto a la violencia contra las mujeres. Lógico, la “violencia de género”, como se ha tipificado, está condenada y penada institucionalmente. Pero si rascamos en las percepciones sociales, afloran discursos comprensivos –cuando no de “aval explícito”– hacia los hombres que ejercen violencia contra las mujeres.

Es lo que se ha encontrado el Colectivo de Investigación Socio­lógica Ioé en su estudio sobre las actitudes de la la población ante la violencia de género en España, recientemente publicado: “Todos estos discursos tienen en común una minimización de la importancia de la violencia masculina y una crítica constante a las políticas oficiales y a la actitud de las mujeres, a las que en buena parte se les culpa de actitudes que generan la reacción agresiva de los varones”. Estos discursos del machismo resentido y a la defensiva, como los ha bautizado Ioé, consideran que el contexto es fuertemente favorable a las mujeres y llegan a percibir al hombre como una víctima de los excesos femeninos.

Encontrarse estas actitudes en figuras con responsabilidades como jueces, abogados y abogadas, o dentro del profesorado es más grave aún. “Esto no era lo que se quería con la Ley Integral contra la Violencia de Género”, lamenta la jurista María Naredo, que acaba de publicar un informe sobre la violencia institucional en tribunales especializados. “La ley lo que quería era lograr la igualdad y prevenir y sancionar la violencia de género, pero no ‘machacar a los hombres’ ni ‘dar demasiados derechos a las mujeres’. Eso lo he oído ya tantas veces... y no precisamente en la calle, sino en foros de profesionales. También el que las mujeres migrantes obtienen el permiso de residencia por ser víctimas de violencia de género. Entrevisté a una mujer dominicana que me llegó al alma: ‘hasta quiero que nos quiten ese derecho para que nos crean, que no lo hacemos por los papeles’”.

Después de más de tres décadas de lucha contra la violencia machista, parece que los derechos de las mujeres se vuelven contra ellas mismas. La propia lucha contra la violencia machista ha perdido legitimidad y los testimonios de las mujeres víctimas se ponen en duda. Vemos como un nuevo mito, el de las denuncias falsas, cobra fuerza y se une a la saga de los viejos mitos sobre la violencia de género: es un “problema residual”, “ligado a grupos sociales atrasados” o “una enfermedad mental”, como se desprende el estudio de Ioé.

“Te crees eso de que no estás sola y que te vamos a proteger y le cuentas al juez lo que pasa en casa y a tu hija. Pides un informe psicosocial de la unidad familiar y primera bofetada en la cara, los fiscales no están presentes porque están sobrecargados. Da absolutamente igual que haya un menor al que proteger, los abogados, aunque sean de pago, tienen una formación muy escasa. Consigues un régimen de visitas estándar y no puedes proteger a tu hijo o a tu hija. Entonces, las mujeres intentan denunciar, pero se interpreta como una pataleta para alejar a los hijos de los padres. Y por aquí se va colando el Síndrome de Alienación Parental (SAP)”. La psicóloga Fátima Urzanqui, que brinda apoyo psicológico a varias mujeres, no vacila en considerar el SAP como una respuesta neomachista al abordaje penal de la violencia.

Vuelve a ser importante preguntarse cómo se ha enfocado la violencia machista y qué se ha perdido por el camino. Desde que la lucha contra ésta se ha institucionalizado, el foco se ha ido desplazando hacia la violencia más extrema, la agresión física (y, por encima, el asesinato). Y se ha circunscrito a un sólo ámbito, el de la pareja o expareja. El endurecimiento del Código Penal en 1995 ha supuesto un giro represivo que podría haber recrudecido el patriarcado familiar con nuevas violencias como la del SAP. En este enfoque miope, el contexto de discriminación sexista se diluye, no se entiende. Y se quedan fuera otras violencias machistas más invisibles y habituales que se dan en el contexto de la pareja, pero también en la calle, en el trabajo y en las redes sociales. Hablamos de la violencia psicólógica en la pareja, la violencia hacia los hijos e hijas, pero también del acoso sexual en el trabajo, la trata de mujeres (no sólo con fines de explotación sexual), las agresiones sexuales o el ciberacoso.

“Frente a quienes piensan que la violencia es una rémora del pasado, el patriarcado está rearticulando su coherencia interna en un periodo de crisis del vínculo familiar tradicional y de inestabilidades materiales”, explicaban las investigadoras Cristi­na Vega y Begoña Marugán en el 2000, antes de que se intensificara el ciclo de recortes neoliberales.

Recortes sociales: La excusa

Las asociaciones feministas y CC OO denunciaron en noviembre ante los grupos parlamentarios la reducción de un 24% de las políticas de igualdad en los Presupuestos Generales del Estado para 2013. Un año de recortes que deja claro el interés de nuestro Gobierno en eliminar las relaciones estructurales de desigualdad que sustentan la violencia.

La progresiva disminución del presupuesto se ha observado en muchos ámbitos y actuaciones institucionales. María Naredo destaca, entre otros, que los juzgados están denegando cada vez más derechos de protección, ha caído diez puntos desde el 2007, y en Cataluña se están denegando en un 50% pese a que no se está denunciando más. Y las órdenes de protección, para algunas comunidades autónomas como la de Madrid, son llave de acceso a muchos recursos, porque con la ley Integral se han convertido en “los certificados de mujer maltratada”, afirma esta investigadora.

El abordaje de la violencia en los dispositivos de atención también se verá afectado. Con la última normativa que regula los concursos públicos se valora más la propuesta económica que la técnica (que sólo puntúa un 30%). Las consecuencias más previsibles son la precarización de los salarios en un sector feminizado, la disminución del número de trabajadoras, de programas y de plazas. Tampoco hay que perder de vista los enfoques sobre la violencia de algunas propuestas de bajo coste que llegan a proponer la mediación entre agresor y víctima. Medidas absolutamente vedadas en los pactos internacionales de Derechos Humanos. La vía privilegiada para identificar la violencia en mujeres migrantes sin papeles era a través de los protocolos de detección de violencia, en los centros de salud. Pero ahora que han obstaculizado su atención normalizada, se quedan sin medios, porque no van a ir a comisaría, afirma Naredo. En paralelo a esta pauperización, la propia existencia de la ley genera una anestesia social sobre el sufrimiento de las víctimas que abre puertas al discurso neoconservador: “Ahora el mandato es aguantar”, alerta Urzanqui. El paro y el trabajo más precarizado ya se están convirtiendo en elementos disuasorios, si además se produce una subida de tasas judiciales, ¿quién se va a separar, y más sin red de apoyo, como es el caso de muchas mujeres extranjeras?, se pregunta esta psicóloga.

Retos feministas: nuevos mitos

La Ley Integral contra la Violencia de Género necesita medios económicos que no se han articulado desde el principio y que con la excusa de la crisis están menguando. El reto de las organizaciones feministas no es sólo impulsar la elaboración y aprobación de leyes que garanticen una vida libre de violencia, sino hacer seguimiento de su implementación y seguir visibilizando las violencias machistas marginadas por la ley.

Para Naredo, la aplicación de la Ley Integral sobre Violencia de Género es un camino mucho más duro que su elaboración y observa que aquí las organizaciones reaccionarias han comido terreno porque tienen una estrategia. “Los pasos atrás cuando se trata de leyes contra la discriminación y la violencia sexista son muy fáciles de dar, por eso nuestra fuerza debería ser mucho mayor que la de los machistas, y no está siendo así”, reflexiona. “¿Por qué, a pesar del eco social de la igualdad y de la ‘capilaridad e individualización del feminismo’ se rearticulan las formas de dominación y se perpetúa la violencia?”, se preguntaban las investigadoras Cristina Vega y Begoña Marugán.

Ante esta cuestión, poner el acento en la dimensión simbólica de la dominación masculina y también de la subordinación femenina ha sido uno de los nuevos retos del feminismo. Una de las propuestas es romper con la representación de las mujeres como víctimas, que les resta capacidad de acción, y salir de los relatos del pánico y el trauma. Aquí han emergido posturas polémicas que entienden que es necesario reflexionar sobre la violencia femenina. Es el caso de Medeak, que, en un informe del Gobierno vasco sobre agresiones sexuales de 2011, considera, muy a su pesar, que es necesario visibilizar modelos de agresividad femenina para que los hombres experimenten que las mujeres pueden defenderse e incluso agredirles físicamente.

La identificación de los elementos capitalistas y sexistas que configuran el amor romántico y los roles de género que se activan dentro de él es otro de los terrenos abonados por el feminismo en el camino de la prevención de la violencia de género. Pero no sólo en las relaciones heterosexuales. La activista Alicia Mu­rillo reconoce en su blog que la influencia del amor romántico inflama la violencia en las relaciones lesbianas. No sólo se están revisando los roles masculinos de dominio que imprimen un amor violento. El esquema romántico exige a los roles femeninos la procuración continuada de cuidados y afectos a sus parejas y/o familias. A través de este plus emocional, que analiza Mari Luz Esteban en su último libro, se realiza una colonización de la vida de la otra u otro hasta materializarse en control y manipulación sistemática, acoso, amenazas, e incluso violencia física.

La expresión homicida de las mujeres apenas se ve reflejada en las estadísticas, su violencia se aprecia menos extendida que la masculina, posiblemente debido a su lugar de subordinación en las relaciones estructurales de poder, que la deslegitima. Analizarla es un desafío necesario para el conocimiento de la violencia en las relaciones amorosas y lograr así con­di­­ciones de protección y reparación a todas las víctimas.

PERIÓDICO DIAGONAL. Nieves Salobral y Soraya G. Guerrero. Madrid / Redacción

jueves, 21 de febrero de 2013


Jueves, 21 febrero 2013
ALBACETE

Nace el proyecto "Volare" para prevenir la violencia de género


La concejal del área de mujer del Ayuntamiento de Albacete Llanos Navarro ha presentado en la mañana de hoy el Programa Volare que tiene como objeto fundamental, Prevenir las conductas violentas entre la población juvenil mediante la formación en género e igualdad efectiva y el fortalecimiento personal.
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La concejal Llanos Navarro.//Foto: Ayto. de Albacete


Navarro ha explicado como el compromiso del Área de Mujer, Igualdad y Familia de este Ayuntamiento en la erradicación de la violencia sexista exige de una constante adaptación de sus programas de intervención a la realidad cambiante que presenta la ciudadanía de Albacete. A este objetivo responde la línea de trabajo que desde el Centro de la Mujer se pretende iniciar con este Proyecto, dirigida a prevenir la aparición y cronificación de la violencia en las parejas jóvenes.

Según ha apuntado la Concejal, las cifras de la violencia de género nos indican que, aparte de las políticas de apoyo y protección a las víctimas, hay que desarrollar acciones para prevenirla. La Ley Integral para la protección de las mujeres víctimas de violencia de género obliga a los poderes públicos a desarrollar líneas de prevención. Tanto los estudios realizados como las intervenciones profesionales que abordan el problema de la violencia de género en parejas de chicos y chicas jóvenes, ponen de manifiesto el progresivo aumento de mujeres jóvenes que denuncian estar siendo maltratadas por su pareja y solicitan ayuda (ellas o sus madres y padres) para poner fin a esta situación.

Para prevenir la violencia de género necesitamos, en primer lugar, reconocer y nombrar la violencia como un problema de la cultura y de la identidad masculina. Por ello, en la prevención de la violencia de género no solo tienen un papel fundamental las mujeres. Es necesario que los varones cuestionen los valores tradicionales y trabajen en la construcción de un nuevo concepto de masculinidad que no esté ligado a la fuerza y a la agresividad, sino que potencie el respeto y el cuidado de las relaciones y el entorno.

Consecuentemente, se trabajará tanto con chicas como con chicos de la ciudad de Albacete, con edades comprendidas entre los 17 y 24 años.

Navarro ha subrayado que cada uno de los bloques temáticos del proyecto se estructura en 5 sesiones (10 sesiones en total) que serán realizadas por las profesionales del Área de Psicología del Centro de la Mujer. Para la formación de los grupos de trabajo se contará, tanto con las y los jóvenes que directamente lo soliciten en este Centro, como con todas y todos aquellos que sean derivados por los Departamentos de Orientación de los I.E.S de nuestra ciudad y por el Centro Joven de Atención Sexual.

Además ha continuado la respónsale de mujer, los Talleres no se realizarán en unas fechas determinadas sino que se realizarán de forma periódica y permanente a lo largo de todo el año, siempre que haya un número adecuado de participantes (alrededor de 18-20 jóvenes), de forma que aunque se produzcan bajas a lo largo de la realización del taller, siempre quede un número suficiente de participantes (entre 8 y 12) para que se promueva la reflexión, la creatividad, las relaciones interpersonales y el desarrollo personal.

La edil de mujer en este sentido ha apuntado que se utilizará siempre una metodología activa, participativa, cooperativa, constructiva y crítica; creando un clima adecuado que facilite las manifestaciones espontáneas y la expresividad natural, teniendo en cuenta que estos talleres no son meramente educativos sino que tienen un marcado matiz terapéutico. Se trata de abrir espacios donde se facilite la verbalización de los conflictos y/o problemas que pudieran estar afectando a las/os participantes, a través del cuestionamiento constante al grupo y aportando el contenido necesario (muchas veces a demanda del grupo) para facilitar la reflexión y la búsqueda de alternativas y soluciones para significativas para cada uno de ellas/os.

La premisa metodológica básica de la que se parte en este proyecto es que la mayoría de las personas son capaces de resolver sus propios conflictos, generadores en ocasiones de enfermedad o malestar psicológico; si se les facilitan espacios de interacción y confianza donde puedan verbalizar, cuestionar, pensar y elaborar nuevas estrategias para enfrentarse a sus dificultades en relación con su entorno.

También ha indicado, que para evaluar la incidencia de los talleres en el crecimiento personal de las/los participantes, se elaborará un cuestionario que se les administrará durante la última sesión (10ª), con el objeto de comprobar si se sienten más seguras/os de sí mismas/os, si son más asertivas/os, si son capaces de identificar dinámicas de pareja insanas, si son capaces de acabar más fácilmente con esas dinámicas entre otros aspectos.
Para ello se contará con las profesionales del área psicológica del Centro, por lo que no supone coste adicional alguno. Los Talleres se realizarán en el Salón de Actos del Centro de la Mujer de Albacete. Ha concluido Llanos Navarro

Fuente: EuropaPress

La violencia machista deja a cinco niños huérfanos en lo que va de año

Friday, 08 de February del 2013 / NACIONAL
El número de menores huérfanos a causa de la violencia de género asciende a cinco en lo que va de 2013, según los la última estadística del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que recoge Europa Press. Este dato se incluye por primera vez desde el mes de enero con el objetivo de reflejar la cantidad de niños que sufren las consecuencias de esta violencia.
El número de menores huérfanos a causa de la violencia de género asciende a cinco en lo que va de 2013, según los la última estadística del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que recoge Europa Press. Este dato se incluye por primera vez desde el mes de enero con el objetivo de reflejar la cantidad de niños que sufren las consecuencias de esta violencia.

Así, de los cinco casos de mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas en 2013, un total de cinco menores se han quedado huérfanos. La última asesinada este miércoles en Ciudad Real dejaba a un hijo de ocho años de una relación anterior, mientras que su asesino, que se suicidó tras cometer el crimen, tenía otros dos hijos.

Los menores víctimas mortales de violencia de género con resultado de muerte de la madre y los que sufren malos tratos sin resultado de muerte de la madre también se incluyen en las nuevas estadísticas que la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad publica cada vez que se da un asesinato machista.