sábado, 29 de enero de 2011

Luchar contra la violencia machista, objetivo del proyecto "Iceberg"

Fuente: http://www.abc.es


Luchar contra la violencia machista y romper el silencio al que los maltratadores someten a sus víctimas son algunos de los objetivos del proyecto 'Iceberg-Abrazo Comunitario', una iniciativa pionera que se ensayará en tres municipios de la Comunitat Valenciana y países como Francia, Reino Unido y Bulgaria.

Según un comunicado de la Generalitat, el conseller Gobernación, Serafín Castellano, ha presentado hoy esta iniciativa, que se extenderá hasta enero de 2013 y, según ha señalado, "inicia un modelo común europeo para luchar contra la violencia de género".

Este proyecto, que está liderado por la Conselleria de Gobernación y cuenta con un presupuesto de 748.624 euros, ha alcanzado el octavo puesto entre los 82 proyectos seleccionados por la Comisión Europea dentro del programa Daphne.

Castellano ha indicado que el proyecto desarrolla "un modelo transnacional preventivo frente a la violencia de género, que se ensayará en Sueca, Cullera y Tavernes de la Valldigna, así como en ciudades de países con características diferentes desde el punto de vista social, cultural o económico".

El programa tiene dos niveles de intervención, uno que se basa en la acción ciudadana a través de 'coaliciones ciudadanas' que darán apoyo a las mujeres víctimas, y un segundo que cuenta con la presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Serafín Castellano ha señalado que este proyecto pionero persigue proteger a las víctimas, dándoles un respaldo y fortaleciendo los lazos interpersonales que constituyen el entramado social, recuperando el concepto de comunidad.

Según el conseller, las cifras de la violencia de género "arrojan datos escalofriantes", ya que en 2009 un total de 73 mujeres fueron asesinadas víctimas de la violencia machista, 17 más que el año anterior.

"La Comunitat, lamentablemente, ocupa el tercer lugar en número de muertes, con ocho víctimas, lo que representa el 11 por ciento de las víctimas que se dan en España", ha agregado.

"El objetivo que persigue este proyecto es romper las redes de silencio que los maltratadores tejen alrededor de sus víctimas y, de esa manera, detectar de forma precoz el maltrato y activar inmediatamente y de forma coordinada redes de apoyo a las mujeres en situación de riesgo, preservando su autonomía personal y su capacidad de decisión y de acción", ha indicado.

Castellano ha explicado que la Generalitat ha desarrollado programas "encaminados a fomentar una formación de calidad y de especialización de nuestros policías para dotarlos de más y mejores medios e infraestructuras con el fin de que desarrollen su labor en óptimas condiciones".

También ha destacado que las policías locales de los municipios que participan "jugarán un papel primordial, ya que son las más cercanas a los problemas de los ciudadanos y junto a la Policía de la Generalitat pueden y deben jugar un papel preventivo ante este problema". EFE

"El maltratador no suele consumir ni drogas, ni alcohol, ni está trastornado"

Fuente: http://www.granadahoy.com


"La defensa de los acusados trata siempre de alegar enajenación mental o consumo de sustancias que sirva para rebajar la condena de los maltratadores, pero la incidencia es muy baja", dijo ayer la vocal del Consejo General del Poder Judicial, Inmaculada Montalbán, durante la conferencia que ofreció en el Centro de Documentación Científica para el máster Erasmus Mundus en Estudios de las Mujeres y de Género (GEMMA).

Como presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género, Montalbán informó que uno de los últimos estudios revela que en el perfil del maltratador, al contrario de lo que se creía hasta ahora, la incidencia de drogas, alcohol o trastornos mentales es muy baja. "El maltratador no suele consumir ni drogas, ni alcohol ni está trastornado", reitera.

En cambio, un elemento común es que las parejas estaban en proceso de separación o, como mínimo, la mujer ya había comunicado su intención de separarse.

La magistrada asegura que en la mayoría de los casos, el agresor mata a su pareja dentro del domicilio en común para que sus actos queden en el ámbito de lo privado y no tener testigos. "Y suele utilizar cualquier utensilio que tenga a mano o cualquier instrumento que haya en la casa", añade la experta granadina.

Montalbán constató lo que dicen gran parte de las investigaciones: que en la violencia de género no influye la clase social, ni el estatus socioeconómico ni el origen de las víctimas y de los agresores.

Aunque un 35% de los casos de asesinato en la pareja se ha producido entre inmigrantes, Montalbán aseguró que "la cultura no es una excusa para rebajar la pena". Es verdad que, dado el elevado índice de víctimas inmigrantes asesinadas en España, desde el Observatorio se está haciendo un estudio pormenorizado de las condiciones culturales de cada caso para tratar de encontrar pautas en común, pero nunca se utilizan como atenuante.

Aunque en España existe la creencia de que el número de muertes por violencia de género ha aumentado, Montalbán advierte que nuestro país está por debajo de la media europea. Y, lo que es más importante, "en la mayoría de los casos la mujer no había presentado ni una sola denuncia por maltrato con anterioridad".

Por eso es tan importante continuar con las políticas de prevención. "Hemos evitado ya muchas muertes, sólo que eso es difícil de contabilizar". Y reveló un dato clave: en España se han contabilizado este año 130.000 denuncias por maltrato. Las muertes es importante recordarlas: 84 mujeres asesinadas en 2008, 68 en 2009, 85 en 2010 y, en los 24 días de 2011 ya van 3. El primero fue el 12 de enero en Segovia, donde un hombre de 52 años, profesor de Historia en la Universidad, asesinó de varios tiros en la cabeza a su mujer, de 49 años y al hijo de ambos, Carlos, un adolescente de 16 años. El segundo caso, el 13 de enero, se produjo en Granada: un hombre de 32 años, de origen chino, mató a golpes en el cráneo a su pareja de 29 años, embarazada y con otro hijo de 6 años en común, en el mismo local que regentaban. Y el último caso en Madrid, una mujer de 54 años fue maltratada y luego estrangulada por su marido, de 47 años.

Para la magistrada, el gran paso que está por dar es el de la comarcalización de los juzgados especializados en violencia de género. "Crear un juzgado de este tipo en cada localidad sería muy costoso, así que se debería aportar seriamente por una mejor redistribución de los mismos y crearlos con un ámbito mayor", explicó. La eficacia de estos juzgados, que cuentan con personal especializado, está demostrada. "Ahora se está dando protección a 72 mujeres, el 70% de la demanda", concluyó Montalbán.

jueves, 27 de enero de 2011

Pide que "caiga todo el peso de la ley" sobre el juez de Utrera


MADRID, 13 de diciembre. La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, pidió este lunes en el Fórum Europa que "caiga todo el peso de la ley" sobre el juez de Utrera (Sevilla) que dictó una orden de alejamiento contra un presunto maltratador, pero en la misma orden le reveló la nueva dirección de la víctima para que pudiera visitar a la hija de ambos.

Pide que "caiga todo el peso de la ley" sobre el juez de Utrera

Preguntada por este caso en el citado encuentro, organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, Pajín aseveró que espera que se investiguen estos hechos y que, “si ha sido así, caiga todo el peso de la ley sobre él”.

La ministra tambíén se refirió a la medida acordada por el Ejecutivo que posibilita la retirada de la patria potestad a los presuntos maltratadores inmersos en procesos de separación o divorcio, y explicó que su deber es poner sobre la mesa iniciativas destinadas a proteger a los menores.

”Cuando proponemos medidas preventivas para evitar consecuencias desgarradoras para las mujeres y los niños y niñas, lo hacemos porque se están produciendo casos. Cataluña y Aragón ya prevén que no se otorgue la custodia a un presunto maltratador que está en un proceso penal por maltrato en un divorcio. Esto existe y no ha pasado nada”, agregó Pajín.

Sobre las más de 60 mujeres que han perdido la vida en lo que va de año, víctimas de la violencia de género, calificó la cifra de “desgarradora”, pero lanzó un mensaje de esperanza. Frente a las mujeres muertas, afirmó, están las más de 100.000 que se encuentran protegidas y recordó que España “está a la cola de Europa en el número de asesinatos por violencia de género. De la violencia de género se puede salir, pero para éso hay que denunciar”, concluyó.

Una víctima de violencia de género: "Hay que denunciar en cuanto te levante la mano"

  • Carla denunció a su marido tras 30 años de maltratos
  • "No sé si confundía el amor con el miedo que le tenía"
  • Elogia el trabajo de las agentes de la Policía Local encargadas de su protección
  • Mariola y Amparo protegen y asisten a 52 víctimas cuando no están patrullando
VICKY MONTERO - PUERTOLLANO (Ciudad Real) 25.11.2010

Carla (nombre ficticio) aguantó 30 años de insultos, tirones de pelo, patadas y palizas. Su marido llevaba agrediéndola los mismos años que llevaban casados.

Esta víctima de violencia de género anima a las mujeres que estén en su situación a denunciar para acabar con todo el sufrimiento y recuperar su vida. "En el momento en el que te levanten la mano o te den el menor empujón tienes que estar ahí como una loba y luchar y denunciar. Nunca se va a sentir sola porque ahora hay muchos recursos para nosotras. Te sientes sola cuando sufres en silencio que es lo que te está ocurriendo", sentencia.

"Hasta que no denuncié nadie se enteró de lo que me pasaba. Podían intuirlo, pero nunca dije nada ni nadie me dijo nunca nada a mí. Salíamos juntos con más gente y yo notaba que si yo reía, malo, y si estaba seria, era una amargada, pero hasta que no llegábamos a casa él no hacía ni decía nada", cuenta Carla a RTVE.es.

"Es una liberación total. Aún voy con miedo por la calle, aunque sé que no me lo voy a encontrar porque sigue en prisión", confiesa. "Las cosas han cambiado mucho desde hace 30 años. Ahora no le dejan salir de la cárcel porque en las revisiones de pena no reconoce que es un maltratador", comenta.

"Me decía que sin él no iba a saber respirar y sigo respirando"

"Yo creo que estoy todavía enamorada, no lo sé. No sé si confundo el haberlo querido con el miedo que yo le tenía", cuenta. "El corazón me puede más que la cabeza y ese ha sido mi error. Pero eso lo sé ahora", explica Carla, que ahora disfruta de sus dos hijos y sus dos nietas.

"Él me decía que sin él yo no podía vivir, que yo era un cero a la izquierda, que sin él no iba a poder ni respirar. Hace tres años de esto y yo sigo respirando. Ahora me gusta la vida y disfruto de todo lo que me ofrece y que antes no veía". Así explica esta víctima de violencia de género cómo se siente tres años después de haber denunciado a su ahora ex marido, que desde el momento de la denuncia está en prisión.

Dice, sin embargo, no se siente valiente ni ejemplo para nadie. "No me considero valiente, si lo fuera le habría dejado a los 15 días de casarnos", sentencia.

"Mis hijos podrían reprocharme haber aguantado tanto"

"Antes de denunciar nada, decidí que me quería separar y fui al centro de la mujer para informarme de qué era lo que tenía que hacer. Allí llegué sabiendo que mi marido tenía una gran cantidad de deudas y me di cuenta de que, sin trabajar como estaba en aquel momento, no tenía nada de dinero. Eso también te retiene", apunta. "Yo ya no podía seguir aguantando esa situación. Llegaba a mi casa pensando 'a ver qué es lo que me espera'", recuerda.

El fin de la pesadilla empezó para Carla hace tres años después de una siesta. El que fuera su marido se levantó una tarde pidiendo dinero para beber, uno de sus vicios, aunque, dice Carla, "era malo también cuando no bebía". "Yo no tenía dinero, así que empezó...".

Ese día, después de una terrible paliza, Carla denunció a su marido ante los policías que fueron a su casa para detenerle. El juicio fue rápido y su marido no ha salido todavía de prisión. "De hecho entró cuando le detuvieron y desde entonces sigue allí", explica Carla, que reconoce que aún siente "un pánico grande" cuando piensa en el día en el que su agresor salga de la cárcel.

Aún tiene un sentimiento de culpa residual por sus hijos, de los que se siente "muy orgullosa" porque ambos han sabido resolver bien su vida con sus parejas. "Podrían reprocharme el haber aguantado tanto", dice emocionada.

"Es fácil que luego retiren la denuncia"

En este sentido, este miércoles se ha sabido que desde 2007 ha aumentado un 46% el número de víctimas que ha renunciado a continuar con el proceso judicial después de haber puesto la denuncia. Según se desprende de las estadísticas publicadas por el Observatorio de la Violencia Doméstica y de Género, si en 2007 2.735 mujeres renunciaron a seguir adelante con la denuncia, en 2010 han sido 4.004.

Carla está "convencida" de que en la mayor parte de los casos esto ocurre por el miedo que tienen las víctimas a encararse con su agresor y por eso agradece el trato que recibió de las agentes de policía encargados de su protección. "Gracias a que ellas se implicaron y lucharon por mí, pude declarar por videoconferencia, si hubiera tenido que verle la cara no sé qué habría hecho", explica Carla.

No se cansa de elogiar a las agentes de la Policía Local Mariola Gómez y Amparo Polo por su implicación en el caso, "que hace mucho para que una se sienta segura", dice. Ellas fueron las encargadas de acompañar a Carla desde que decidió denunciar hasta que terminó el juicio y todavía hoy mantienen una relación muy estrecha.

Tanto las agentes como Carla insisten en que para poder proteger a una víctima es necesaria una denuncia, aunque, una vez puesto el caso en manos del juez, es él quien decide si pone o no una orden de alejamiento o si ingresa o no en prisión el agresor. Las policías sí reconocen que "es fácil que las víctimas retiren la denuncia o se echen para atrás por miedo".

Dos ángeles de la guarda 'todoterreno'

Mariola y Amparo son dos policías locales vocacionales que desempeñan su turno lo mejor que saben en la localidad manchega de Puertollano, haciendo lo que toque cada día. Sin embargo, y fuera de su horario laboral, se convierten en la sombra, los ángeles de la guarda, de más de 50 mujeres maltratadas.

Según explica el inspector Jefe de la Policía de Puertollano, Pedro Rodríguez Torrico, gracias a un convenio con la subdelegación del Gobierno, la Policía Local de Puertollano se hace cargo de las mujeres que, después de haber presentado denuncia, se encuentran en riesgo medio y bajo (el riesgo depende de si el agresor se ha vuelto a acercar a ellas, las ha llamado, ha interrogado a la familia...).

"Llevo casi cinco años en el puesto y siempre he tenido muchas inquietudes y una de ellas ha sido la lucha contra la violencia de género. Después de mucho trabajar y de ofrecer nuestro apoyo a la Policía Nacional, hoy podemos decir que la unidad de la lucha contra la violencia de género de la Policía Local de Puertollano trabaja a niveles que no se consiguen en comisarías con más recursos", cuenta Rodríguez.

"Además de hacer su trabajo diario, Mariola y Amparo se multiplican para poder trabajar en esto y pasan aquí muchas más horas de las que pasa cualquier funcionario. Algo que, desgraciadamente no se les puede pagar ni en tiempo ni en dinero", lamenta Pedro Rodríguez.

Su implicación va más allá de lo profesional y en esto coinciden tanto el superior de ambas como algunas de las víctimas. Ellas mismas reconocen que muchas veces han conseguido cosas "gracias a informes, informes y más informes" con los que han convencido al juez de que pusiera una orden de alejamiento, o de la necesidad, incluso, de que "desterrara" a un maltratador de Puertollano. "Algo que no había ocurrido nunca", dice Mariola.

"Pegadas al teléfono móvil" por amor al arte

Las dos agentes viven "pegadas a un teléfono móvil" para que cualquiera de estas mujeres avise de cualquier situación anormal (una llamada, una carta o una visita del agresor) o simplemente las llame para recuperar la calma cuando vuelven a sentir miedo.

Además de la atención telefónica, matiza Mariola, "nos encargamos de su protección, con la ayuda de las patrullas de la Policía Local. Si hay algún evento, incluido el juicio, en el que vaya a haber una aproximación forzosa del agresor a la víctima, nosotras tenemos que ir con ella".

"El año pasado tuvimos que ir a una comunión con una de las mujeres porque se iba a encontrar en la iglesia con el padre de su hijo", cuenta la agente.

"También nos avisan desde la prisión si el agresor sale de permiso, para que podamos alertar a la víctima y estar más pendientes de ella", añade Amparo.

No obstante y, a pesar de que este trabajo 'extra' no está pagado, ambas destacan que les encanta trabajar en la lucha contra la violencia de género y que tampoco están dispuestas a dejar su turno en la Policía Local. "Es un trabajo muy complicado, pero es muy bonito", señalan.

lunes, 24 de enero de 2011

Muere electrocutada por su propia familia una joven paquistaní

Fuente: El País

El cadáver de Saima Bibi, una joven paquistaní, presentaba signos de tortura y quemaduras en el cuello, espalda y manos que muy probablemente son por electrocución y por agua caliente. Fue su propia familia quien la asesinó por el "pecado" de enamorarse de un hombre que ellos no aprobaban, según ha informado la policía.

La decisión fue del consejo del pueblo de Mouza Hakra, en el distrito de Bahawalpur, en el Punjab de Pakistán, que la sentenció a muerte por "avergonzar" a su familia. Bibi se enamoró de un vecino que su familia no aprobaba y los dos escaparon a Karachi, el centro financiero paquistaní. Pero Bibi volvió a su casa después de que sus familiares le localizaran y le prometieron que la dejarían que se casara con él, según informó a Reuters Zahoor Rabbani, el responsable de la policía de la zona. "Sus tíos y otras personas influyentes la mataron cuando se negó a casarse de acuerdo a su voluntad", aseguró Rabbani. El asesinato habría ocurrido el sábado.

Fue un vecino quien informó a la policía que la familia estaba quemando el cuerpo de la joven (de 17 años según unas fuentes y de 22 años, según otras) alegando que "se había suicidado bebiendo pesticidas".

El caso de Saima Bibi es un caso más de "asesinato por honor" que están aumentando alarmantemente en Pakistán, según los activistas de derechos humanos y de la mujer. Es una antigua costumbre que si a un hombre no le parece bien alguna pareja o actividad sexual de una mujer de su familia, la mate. "Es una cruel tradición en una sociedad patriarcal y que las mujeres son tratadas como objetos", cuenta Shahnaz Bukhari, una de las activistas más reconocidas en Pakistán y al frente de la Asociación de Mujeres Progresistas.

Hasta 650 mujeres murieron por este tipo de crímenes en 2009, según el último informe de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán. Aunque se considera que la cifra real es mucho más alta porque muchas muertes no son contabilizadas: las familias o las comunidades logran hacerlas pasar por suicidios. La mayoría de veces se trata de mujeres pobres de áreas rurales. Más de una quinta parte de los homicidios en Pakistán podrían ser "por honor", según un estudio publicado en 2009 por el European Journal of Public Health .

La Asociación de Mujeres Progresistas ha documentado 8.000 casos de mujeres quemadas por sus familiares en los últimos 10 años. Los especialistas apuntan que la situación de las mujeres en Pakistán se va degradando conforme los fundamentalistas van ganando poder en el país. También podría ser porque las mujeres demandan más sus derechos e irónicamente son más reprimidas, dicen los especialistas.

El padre de Bibi, Abdul Majeed y otros cuatro de sus familiares han sido detenidos, según la policía. Pero, hay pocas expectativas de que sean castigados: aunque hay una ley de 2004 que protege a las victimas la inmensa mayoría de los casos son puestos en libertad, aseguran los activistas.

Con las constantes crisis políticas en Pakistán en los últimos años los derechos humanos se han visto afectados. Y la situación no hace más que empeorar. Justo en esta provincia, Punjab, fue asesinado hace tres semanas el gobernador Salman Taseer. El asesino confeso, uno de sus guardaespaldas, aseguró tras su captura que mató a Taseer por la campaña de defensa que éste encabezaba a favor de Asia Bibi, una cristiana condenada a la horca por blasfemia.

"La situación es terrorífica, si mataron al gobernador, ¿qué podemos esperar los defensores de los derechos humanos?", se pregunta Bukhari. Y las mujeres son las que llevan la peor parte. Según el European Journal of Public Health los responsables de los asesinatos de honor son en un 43% los esposos, en 24% los hermanos y un 12% otros parientes cercanos.

sábado, 22 de enero de 2011

¡Eso también es violencia!

Hay hombres que son violentos con nosotras, sólo que no físicamente. A diario nos desautorizan con sus comentarios, constantemente se dirigen a nosotras con insultos, burlándose y denigrando nuestros sentimientos…

Hay violencia que no deja huella en la piel, pero se ve en el corazón de la mujer que lo sufre a diario.

Las risas tímidas, los gestos suevas, los movimientos sensuales y etéreos son atribuidos por naturaleza a las mujeres; mientras que los gritos, el enojo, la indiferencia a los hombres. Pero atención, me refiero a que si un hombre se enoja o grita, la sociedad sigue su curso, no se escandaliza; mas sin embargo, si lo hace una mujer, las miradas acusadoras pueden aniquilarla. Pues no está bien visto que una “bella y agraciada representante de lo femenino se exalte”.

Este juego de “permisos” otorgados por la sociedad que supimos construir, nos influencia tanto, que muchas veces, tomamos como “natural” lo que es meramente “cultural”. Quiero decir, en sociedad, nada es natural, todo es resultado de usos y costumbres; convenciones; tradiciones.

Muchas veces somos sorprendidas por situaciones que si bien no son coherentes con nuestros valores se legitiman frente a los ojos de los demás; y por el consenso pensamos que “así son las cosas”.

Sin embargo el “consenso” es simplemente una información pero no la verdad; nos está hablando de que varios observadores “comparten un punto de vista” y no que las “cosas necesariamente son así”.

En varias oportunidades en talleres o charlas que he impartido entre mis participantes surge la inquietud de la violencia como medio de comunicación en la vida de pareja. Y muchas de esas mujeres que participan suelen manifestar que sus parejas “no ejercen violencia contra ellas”, que son tal vez un poco posesivos, mal humorados, o que no tienen una buena comunicación “pero que a rigor de verdad no hay violencia en sus hogares”.

Frente a estas enunciaciones, suelo preguntarles, ¿qué es violencia? Y todas o la mayoría remiten a las agresiones físicas o psicológicas –los llamados insultos.

Más si nos adentramos a la raíz de los vínculos, podemos observar con asombro, que la “violencia” como forma y modo es más que unos golpes o palabras altisonantes.

Buscando la raíz de la palabra encontré, que “Violencia” deriva del latín “Violentia”cualidad de “violentus:” vios=vis “fuerza”, “lentus” sufijo que tiene el valor de continuo; por lo tanto es “violento” aquél que hace uso frecuente de la fuerza.

Para algunos científicos los hombres son más violentos que las mujeres por la “testosterona”, pero sostener esto sería una forma de aliviar las responsabilidades. Hay quienes afirman que “el alto consumo de carnes rojas produce mayor agresividad”. ¿Tendríamos que tener entonces hombres castrados y vegetarianos para poder convivir en paz? Aunque algunas respondan que sí, y dejando los chascarrillos de lado, sabemos que no.

Volviendo al origen de la palabras, me queda en la cabeza la palabra “fuerza” y comienzo a entender, que el ejercicio habitual de la fuerza constituye la violencia; pero que esa práctica se puede dar de muchas formas solapadas.

Será por ello que muchas de nosotras creemos que “eso de la violencia de género” ocurre fuera de nuestro alcance.

Pero cuando dejamos de hacer lo que nos gusta porque a nuestra pareja no le agrada; y si de todas formas lo hacemos, “él se enoja”, o nos mira indiferentes, o deja de hablar… ¿acaso eso no es uso de la fuerza?

Si no podemos usar esas faldas cortas, o pantalones apretados, o la blusa sin mangas “porque a él no le parece,” si constantemente estamos siendo “cuidadas”, si cada vez que queremos ir de visitas a casa de una amiga nos llama más de 6 veces, si a la hora de la comida indefectiblemente tenemos que estar presentes, si no podemos opinar lo contrario, si con comentarios cotidianos se desautoriza nuestros deseos; si en las discusiones se dirigen a nosotras con insultos, creencias denigrantes, o burlas; si no podemos expresar lo que sentimos, pedir lo que queremos para la relación sin que impere el miedo de “la discusión”, si somos manipuladas para tener relaciones sexuales cuando no lo deseamos…

¿Eso no es violencia?

¡Claro que sí! No porque falte la sangre, los moratones, o los portazos estamos exentas. Hay violencia toda vez que uno de los dos “tire de la cuerda y aprieté el cuello de la pareja”, desde las palabras bonitas de la manipulación hasta la agresión extrema”.

Pero siempre que impere “la fuerza de uno sobre el otro” estamos en un contexto de violencia.

Es fundamental remarcar esta situación, para que puedas indagar en tu relación y si hay algo de esto en ella puedas tomar acción.

La violencia es una herramienta de dominación que no va de la mano del amor.

Chuchi González.

LOS HOMICIDIOS CAEN UN 6,3 % CON LA LEY INTEGRAL

Fuente: EUROPA PRESS


El delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente, ha explicado que los homicidios de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas han descendido más del seis por ciento desde que se aprobó la Ley Integral de Medidas contra esta lacra social, en 2004, por lo que a su juicio, la norma es eficaz.

Asimismo, ha avanzado que el Observatorio Estatal de Violencia de Género ha concluido en su informe sobre los homicidios registrados el año pasado, ha encontrado "cinco concentraciones" de crímenes, la cifra más alta desde que hay estadísticas.

Durante estos cinco momentos del año, que el delegado no precisó, se produjeron 25 crímenes más que en los meses más duros de 2009. Por contra, durante los meses en los que se registraron menos homicidios que un año antes, la diferencia fue de ocho casos.

Así lo ha explicado Lorente en su intervención en la presentación del manual 'Cómo informar sobre violencia contra la mujer en las relaciones de pareja', editado por el Centro Reina Sofía de Estudio sobre la Violencia, durante la que ha defendido la Ley Integral y ha destacado que es la sociedad quien puede acabar con este fenómeno, y no "ninguna ley ni ningún Gobierno".

A juicio del delegado del Gobierno, si la norma no se hubiese puesto en marcha, hoy se contarían "más de un centenar" de homicidios de mujeres cada año, ya que gracias a la Ley Integral, "más de 95.000 mujeres tienen una medida de protección" y "más de 5.000 hombres" maltratadores o asesinos están encarcelados, 2.000 de ellos exclusivamente por delitos de violencia de género.

"No debemos dejar el futuro en manos de los maltratadores", ha explicado Lorente, para incidir en que hay situaciones de violencia a las que "no se está llegando y hay que llegar", pero "no se debe ver el futuro como un déficit", sino como la oportunidad de seguir luchando para atajar la violencia de género.

Lorente, que condenó el asesinato de una mujer en Fuenlabrada (Madrid) que se produjo este lunes, se ha referido a los medios de comunicación para señalar que "hablar de muerte no genera conciencia, porque refuerza la posición de quien ya estaba sensibilizado y genera búsqueda de justificación en quién no lo estaba". Así, ha animado a informar también sobre otros aspectos relativos a la violencia de género y no exclusivamente acerca de los homicidios.

Por último, preguntado por la utilización del falso síndrome de alienación parental por parte de los maltratadores en los procesos de custodia, Lorente ha señalado que es una "barbaridad" que los jueces utilicen este argumento para tomar decisiones contraviniendo la voluntad tanto de la madre como del hijo, cuando la comunidad científica ni siquiera la acepta como patología.