jueves, 7 de mayo de 2015

La delegada del Gobierno para la Violencia de Género asegura que las llamadas al 016 de chicas jóvenes han aumentado muchísimo

SOCIEDAD / ENTREVISTA

Blanca Hernández Oliver: «Las víctimas de violencia de género se están quitando el velo del silencio y denuncian»

- 14.29h



EFE
La delegada del Gobierno para la Violencia de Género
La responsable del Gobierno en la lucha contra la violencia de género considera que el aumento del número de víctimas registradas no es necesariamente malo, sino que se denuncia más.
—Pese a los esfuerzos, solo ha descendido un 0,1% el número de víctimas registradas. ¿Hay que resignarse a cierto grado de esta violencia?
—La sociedad en modo alguno tiene que resignarse, y no lo hace. Ningún país del mundo se toma tan en serio esto como el nuestro. Se trabaja mucho y se avanza, aunque lentamente. Hay que seguir llamando a que las mujeres rompan el silencio.
—¿Qué falla en la estrategia?
—No creo que sea esa la valoración de los datos. El número de víctimas registradas está estabilizado. Es muy importante el dato de la gente joven, porque repruduce roles peligrosos y hay que focalizarse en ella. Las llamadas al 016 de chicas jóvenes han aumentado muchísimo.
—Según el INE, el número de víctimas aumenta entre las menores y las mujeres de 65 a 74 años ¿Por qué?
—Hay grupos más vulnerables. Uno es el de las mujeres mayores, muchas con una vida entera de malos tratos y dependencia de su pareja. Romper ese entramado es difícil. Pero que salgan a la luz no es un mal dato, supone que también están rompiendo el silencio. En cuanto a las más jóvenes, hay comportamientos sexistas que no deberían estar presentes, celos o que los chicos pueden salir con chicas pero ellas no. Hay que combatir falsas ideas sobre el amor y clichés.
—¿Que suba el número de mujeres registradas no es que haya más violencia, sino que se denuncia más?
—Una cosa es la violencia de género y otra la que llega a los órganos judiciales. De hecho, el 80% de las víctimas mortales no había denunciado. Que suban las víctimas registradas no es necesariamente un mal dato, sino que más situaciones salen a la luz. Son mujeres que se quitan el velo y nos hace a la sociedad quitarlo.
—¿Qué nuevas medidas se prevén?
—Concienciar de todas las manifestaciones de la violencia. Aún se cree que la violencia solo son agresiones y asesinatos, no conductas aparentemente menos graves: insultar, controlar horarios, con quién se está... Son las primeras muestras de una violencia que siempre va a más. También que cada vez se nos una más gente. Esto no lo cambia la Delegación del Gobierno, sino todas las personas. Y en tercer lugar, que los menores sean atendidos, visibilizados, porque la forma más terrible de hacer daño a una madre es a través de sus hijos.
—¿Cómo se reforzará su protección?
—Siempre que haya un caso de violencia de género, el juez deberá pronunciarse sobre los menores. Antes no era así. Que los equipos psicosociales de los juzgados estén formados y que siempre que haya medidas de protección cautelares se establezca el aseguramiento de los menores.
—¿Hay forma de prevenir la violencia antes de que se produzca?
—Hay que detectar las primeras señales pronto y así evitaremos que se cronifique. La primera señal no es el asesinato, sino el «dame tu clave del móvil», «por qué sales con tus amigas».

lunes, 23 de febrero de 2015

Los menores expuestos a violencia de género serán reconocidos como víctimas


SOCIEDAD

El Consejo de Ministros aprueba la Ley de Protección a la Infancia 
y a la Adolescencia
  • Se agiliza la adopción para favorecer que los niños permanezcan 

  • con una familia

  • Se prevé que los hijos de mujeres maltratadas puedan quedarse

  •  con sus madres

  • Las familias numerosas mantendrán el título mientras uno de los

  •  hijos tenga menos de 21

  • Respecto a los menores extranjeros no acompañados se favorecerá

  •  la reagrupación familiar y no la expulsión del territorio

  • Los padres que hayan 'devuelto' a niños adoptados no podrán

  •  solicitar nueva adopción


Sáenz de Santamaría y Alonso, después del Consejo de Ministros,...
Sáenz de Santamaría y Alonso, después del Consejo de Ministros, este viernes. Ángel Díaz. EFE


El Gobierno ha aprobado hoy los proyectos de Ley de Protección a la Infancia y a la Adolescencia que reconocen como víctimas deviolencia de género a los menores y agilizan los procesos de acogimiento y adopción para favorecer que los niños, especialmente los de menos de 3 años, permanezcan con una familia.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que ha dado el visto bueno a los proyectos, el titular de Sanidad, Alfonso Alonso, acompañado de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha detallado el contenido de la reforma que refuerza la protección del menor frente a delitos como los abusos sexuales, de los que fueron víctimas 3.364 en 2013.
Entre otras novedades establece como requisito para ejercer profesiones que impliquen contacto habitual con niños no haber sido condenado por delitos contra la libertad sexual, trata y explotación.
Fija la obligación de los jueces de pronunciarse sobre medidas cautelares que afecten a hijos de mujeres maltratadas, y se prevé que estos niños puedan permanecer con sus madres.
Además, obliga a cualquier ciudadano que tenga conocimiento de delitos contra la libertad sexual a comunicarlos al Ministerio Fiscal.
El Ejecutivo refuerza el derecho de acceso a los orígenes de los adoptados, de manera que las entidades públicas asegurarán la conservación de la información durante al menos 50 años, y contempla también la posibilidad de que el menor en adopción mantenga algún tipo de contacto son su familia biológica.
También modifica la Ley de Protección de Familias Numerosaspara asegurar que éstas conserven el título mientras al menos uno de los hijos tenga menos de 21 años o 26 si está estudiando.

Nuevos derechos y deberes para los menores

Alonso ha destacado que, con esta reforma, España se convierte en el primer país en incorporar la defensa del interés superior del menor como principio sustantivo de la legislación, como recomendó la ONUen 2013.
De esta manera, la norma establece un nuevo marco de derechos y deberes de los menores y una especial atención de los más vulnerables, como jóvenes ex tutelados y menores con discapacidad o extranjeros no acompañados, a lo que se les reconoce su derecho a la sanidad, la educación y los servicios sociales.
Así, las leyes promueven la participación de los menores a través del derecho a que sean oídos y escuchados en procedimientos judiciales, lo que incluye a los menores de 12 años, siempre que tengan madurez suficiente.
También incluye un catálogo de derechos y deberes en las esferas familiar, escolar y social, al tiempo que recoge de forma expresa la necesidad de evitar situaciones de acoso escolar.
Dentro de las medidas de protección de la infancia, a los menores extranjeros no acompañados, entre 2.000 y 3.000 en España, se les reconoce su derecho a la sanidad, la educación y los servicios sociales en las mismas condiciones que a los menores españoles.
En cuanto a la determinación de la edad, los menores extranjeros no acompañados gozarán de la presunción de minoría de edad (serán considerados menores), en caso de duda, y las técnicas médicas para fijarla atenderán al principio de proporcionalidad.
Se procurará la búsqueda de la familia de los menores extranjeros no acompañados con el objetivo de favorecer la reagrupación familiar y no la expulsión del territorio, sin poner en riesgo su seguridad.

Condiciones de la retirada de la tutela

También define las situaciones de desamparo que darán lugar a la retirada de la tutela y que viene determinada por el abandono, riesgo para la vida, salud o integridad física, la inducción a la mendicidad, la delincuencia o la prostitución.
La declaración de desamparo dará lugar a la tutela del menor por parte de la entidad pública competente. Como aspecto fundamental, se introduce que, superados dos años desde dicha declaración, sólo el Ministerio Fiscal podrá impugnarla, no los padres biológicos
Pasados esos dos años, las entidades públicas podrán adoptar cualquier medida de protección que consideren necesaria, incluida la adopción.
La guardia voluntaria (la que solicitan los padres a la administración) se limita a dos años para evitar que estas situaciones se hagan crónicas, y una vez vencido dicho plazo, el menor deberá volver con su familia o dictarse una medida de protección estable.
En España hay casi 35.000 menores bajo tutela o guarda de las administraciones, de los que 13.400 están en residencias a la espera de una familia.
La reforma primará las soluciones familiares frente a las residenciales, las estables frente a las temporales y las consensuadas frente a las impuestas, y en el caso de que haya varios hermanos, se procurará que permanezcan juntos.
Simplificará el acogimiento, que no requerirá la intervención de un juez, y se creará el Estatuto del Acogedor Familiar, al tiempo que se regularán por primera vez los centros de protección para menores con problemas de conducta.
En cuanto a los criterios de idoneidad para las familias adoptantes, la reforma impide adoptar a quien esté privado de la patria potestad de un hijo.
Por último, los proyectos de Ley de Protección a la Infancia y la Adolescencia aprobados hoy contemplan que los padres que hayan "devuelto" a niños adoptados no podrán volver a solicitar una nueva adopción.

martes, 17 de febrero de 2015

¿Amor o maltrato?

¿Amor o maltrato?


En la etapa del noviazgo, muchas veces estos derechos no nos son negados, aunque sí ignorados. El abuso y maltrato siempre empieza de una manera muy sutil, tanto así que muchas veces excusamos el comportamiento del abusivo novio…
Es importante abrir los ojos a la verdad y ser valientes para romper una relación destructiva.
Cuando estás iniciando una relación, es importante percatarte a tiempo si tu hombre es un controlador, porque de serlo en un futuro podría haber violencia familiar.
Todo empieza de forma sutil, tanto así que podemos tender a ver su afán de controlarnos como algo bonito:“Me ama tanto que me espera a la salida del trabajo, de la escuela, me ayuda a estudiar; no me deja que hable con mis amigos para que no me distraigan…” El hombre ejerce el abuso de poder. El novio cuestiona, “¿qué vas a vestir?”, “¿qué amigos irán?”, y la novia cree que es porque la quiere mucho, y no ve (o no quiere ver) que estas actitudes son violentas…
¿Cómo reconocer o cómo evitar involucrarse en un noviazgo violento?
  • Si te hace esperar en una cita, no le da importancia a su retraso, pero si eres túquien le hace esperar, te reclama acaloradamente por ello.
  • Te deja plantada, pero luego se presenta ante ti, sin explicación alguna.
Relaciones de las que huir
  • Evita presentarte a sus amistades, pero te pide y hasta te exige que le presentes a los tuyos.
  • Al poco tiempo de ser tu novio, ya critica a tu familia, amigos así como tu forma de hablar, de vestir y hasta de pensar.
  • No te deja dar una opinión. Te calla estando solos y cuando hay amigos o familiares presentes.
  • Un día esta muy amoroso y al día siguiente esta malhumorado y rudo. Si te ve enojada se disculpa, pero hace lo mismo pocos días después. Si no dices nada o disimulas tu enojo, se comporta como si nada.
  • Te dice que no tienes las cualidades que sus padres quieren para él, pero te hace sentir que te hace un favor porque te ama, puesto que le sobran candidatas.
Mujer, debes reconocer que aunque tu relación haya durado días, meses o incluso años, la violencia jamás es aceptable en una relación de noviazgo. Lamentablemente, cuando la violencia llega, no es pasajera.
La violencia no es un comportamiento normal, y no importa que lo hayas visto siempre en tus padres, en amistades o familiares… es totalmente inaceptable.
Las flores deben ser un regalo “por todo y por nada”, por todo lo que vales como mujer, porque eres especial. Las flores no son (ni deben ser) un regalo para excusar un episodio de violencia o de abuso por parte de tu pareja.
Mujer, di ¡NO! ¡No dejes que la violencia en tu contra escale! ¡No permitas que el puño de un cobarde lastime tu rostro! Tú vales mucho. Tú mereces ser respetada y amada.
Las flores no excusan

martes, 27 de enero de 2015

Uno de cada tres jóvenes españoles ve aceptable controlar la vida a su pareja

El estudio presentado por la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad advierte de que también consideran normal impedir que vea a sus amigos o familia e incluso no permitirle que estudie o trabaje

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Uno de cada tres jóvenes españoles considera aceptable controlar a su pareja en su vida
Preocupados por los resultados de los últimos informes en cuanto a conductas de la juventud española ante la violencia de género, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género encargó al Centro de Investigaciones Sociológicas un estudio sobre «Percepción social de la violencia de género en la adolescencia y la juventud». El trabajo, coordinado por la socióloga Verónica de Miguel, ha sido presentado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y entre las conclusiones más llamativas del estudio está, efectivamente, la sorprendente aceptación por parte de uno de cada tres jóvenes españoles (de 15 a 29 años) de que es normal controlar a tu pareja en sus horarios, relaciones con amigos o familia, estudios o trabajo e incluso en decirle lo que puede y no puede hacer.
En la presentación del informe, Verónica de Miguel, acompañada de la delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Blanca Hernández; y de la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero, señaló entre las conclusiones más relevantes, el hecho de que la percepción de las desigualdades de género es menor entre los jóvenes, que entre el resto de la población. Da igual si se trata de salarios, posibilidades de ascenso, oportunidad de encontrar un trabajo y que sea estable o del acceso a la educación; en todos esos apartados los españoles entre 15 y 29 años creen que las mujeres están igual que los hombres en mayor proporción que el total de la población. Mientras que un 71% de las mujeres y un 50% de los hombres de todas las edades consideran que las desigualdades de género son grandes o muy grandes, ese porcentaje se reduce en el caso de los jóvenes entre 15 y 29 años a un 44%, en el caso de los hombres, y el 63% en el caso de las mujeres jovenes.
Con todo, de forma global, las mujeres, independientemente del grupo de edad al que pertenezcan, rechazan en mayor porcentaje que el total de la población -y que los hombres- la violencia de género; aunque aquí las mujeres más jóvenes vuelven a ser menos críticas con ciertos tipos de violencia, como es el caso de la vinculada al control de la vida de la pareja. Mientras el 71% de las mujeres de todas las edades considera inaceptable la violencia de control, entre las jóvenes es el 68% el que así lo considera. En el caso de los hombres jóvenes, ese porcentaje de rechazo a controlar la vida de su pareja desciende a un un 66%.
Otra diferencia llamativa entre las mujeres y los hombres jovenes que refleja el estudio es que el porcentaje de mujeres entre 15 y 29 años que conocen algún caso de violencia de género en su entorno es diez puntos superior al de los hombres que son conscientes de ese tipo de situaciones en su entorno. Un 34% de las jóvenes dice saber de algún caso frente a solo un 24% en el ámbito de los hombres. También el vínculo que les une con la víctima de violencia de género es distinto. En el grupo de las mujeres jóvenes es mayoritario el conocimiento de violencia sufrida por amigas mientras que en el caso de los hombres es el de vecinas.
Respecto de las medidas de prevención de estas actitudes, el trabajo destaca que un 78% de la población adolescente y joven española piensa que las campañas de sensibilización contra la violencia de género ayudan y la mitad de ellos recuerda alguna. Es más, entre quienes recuerdan alguna de estas campañas, el porcentaje de rechazo a la violencia de control y física-sexual es también mayor.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Las otras violencias contra la mujer La normativa tiene lagunas para afrontar el acoso en Internet o en el trabajo

“Estabas en línea, te he escrito un whatsapp y no me has respondido. ¿Por qué, qué haces, con quién estás? Respóndeme. He visto que te has conectado por última vez de madrugada ¿Con quién hablabas? Como no me hagas caso cuelgo en Internet una foto tuya sin ropa. ¿Quién es ese que has agregado al Facebook? ¿Es verdad que estás con tus padres? Mándame una foto. Envíame tú ubicación”... Estas frases son algunos ejemplos de otras formas violencia contra la mujer. En este caso, ligadas a las nuevas tecnologías y de especial incidencia entre los más jóvenes. Pero hay más, como el acoso callejero, el laboral, la trata o las violaciones. Según la normativa estatal, si no se ejercen en ámbito afectivo no son consideradas como violencia de género y a todos los tipos de agresiones se les suma la dificultad para demostrarlas.

Amenazas en el ámbito económico

La violencia económica incluye la privación intencionada de recursos para el bienestar físico o psicológico de la mujer y de sus hijos o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en la pareja. “Puede estar vinculado a los casos en los que las mujeres no pueden llegar a ser independientes, aunque trabajen o hayan trabajado, porque los hombres controlan los recursos de ambos”, explica la profesora especializada en género Belén Zurbano.
Este tipo de violencia, que se ha visto agravada con la crisis, trasciende al ámbito laboral. Eli García, secretaria regional de la mujer en CC OO, detalla que llevan mucho tiempo atendiendo situaciones de acoso en el trabajo, pero que el paro, la crisis y la persistencia del machismo extienden las conductas discriminatorias.
García explica que el observatorio de su formación lleva años denunciando discriminación tanto en los criterios de selección, donde se excluyen a mujeres que quieran tener hijos, como en las ofertas, donde se establecen condiciones que fomentan la desigualdad.
No les llegan denuncias de una práctica que admite como posible y sobre la que considera “interesante” que se piense en generar “mecanismos de alarma” o de “prevención”. Se trata del acoso que se registra durante las entrevistas de trabajo aprovechando la situación de necesidad de la demandante de empleo. Al registrarse cuando aún no hay una relación laboral, entra en una categoría distinta, pero se da. “Es fácil que las personas con perfiles machistas se muestren así en estas situaciones, que no se han identificado como un problema laboral”, advierte.
Una vez en el trabajo, la situación puede llegar a niveles espeluznantes. En octubre, la Audiencia de Huelva condenó a 58 años y ocho meses de prisión a un exdirector de una aseguradora por acosar, abusar y atentar contra seis de sus empleadas durante años.
“Hay mucha más violencia además de la física. Ahora hemos perfeccionado lo que miramos. Identificamos más fenómenos que antes estaban normalizados, y algunos de ellos siguen viéndose así. Son otras violencias contra la mujer no consideradas dentro del concepto ni de las leyes de violencia de género”, explica Belén Zurbano, profesora e investigadora de la Universidad de Sevilla en este ámbito. “Prácticamente los únicos indicadores que hay para medir la violencia son las muertes, las denuncias y la morbilidad hospitalaria, así que hay mucha información de agresiones que se pierde y que no está ni en el paradigma social ni en la ley”, explica Zurbano.
Las más novedosas de estas formas de acoso o agresión son las vinculadas a las nuevas tecnologías. “La violencia en las redes sociales está presente 24 horas al día y siete días a la semana y su detección es casi imperceptible para los profesores o los padres de los jóvenes”, considera la psicóloga especializada en género Laura Ocaña. "Existen problemas de control, persecución y acoso entre jóvenes a través de las redes que no tienen diferencia con la violencia de género”, añade Encarnación Aguilar, directora general de Violencia de Género de la Junta. Según los datos que manejan, un 7,9% de chicas admite ser víctima de ciberacoso, en cambio, solo un 2,9 de ellos reconoce ser acosador. En este sentido, la investigadora Zurbano advierte que las nuevas tecnologías se han convertido en una “herramienta más de control y dominación en la pareja, generalmente contra las mujeres”.
Pese a la constancia de la existencia de estas otras formas de violencia, es complicado que se tengan en cuenta desde el punto de vista legislativo. De entrada, la norma estatal solo considera la que se da en el ámbito afectivo, aunque la ley andaluza (2007) es más abierta. Añade la violencia económica a las amenazas, coacciones, privación de libertad y agresiones físicas, sexuales y psicológicas. También amplía la consideración de actores violentos. Además de los cónyuges, excónyuges o personas ligadas por relaciones de afectividad, incluye a los hombres del entorno familiar, social o laboral.
Las tecnologías se usan como herramientas de control y dominio
Y si la incorporación de nuevas definiciones de actores y otros tipos de violencia en la norma ya es difícil, también lo es la demostración de los daños psicológicos o del sufrimiento a través de amenazas, humillaciones, vejaciones, aislamiento, culpabilización o limitación de su libertad. “En este aspecto hay menos índices de estudios y herramientas de detección. Es difícil conocer sus cuadros clínicos y los procesos de traumas. Además, los testimonios de las víctimas suelen ser inconexos o incoherentes, pero no por eso es sintomático de que no haya violencia”, alerta Zurbano.
Desde Justicia reconocen que la violencia psicológica está muy silenciada, que es la primera en aparecer y que es más difícil de demostrar que la física. “Tenemos una unidad de valoración que analiza las evidencias de la víctima. En lo que va de año se han abierto más de 800 procedimientos por violencia psicológica con órdenes de protección. 600 de los ellos por amenazas”, matiza Aguilar. "En la violencia a través de las nuevas tecnologías, los fiscales de delitos tecnológicos indican que los actos dejan rastro en el teléfono o en el ordenador y pueden ser perseguibles", añade.
El daño psicológico es el primero que se ejerce, pero apenas se conoce
Para erradicar cualquier forma de violencia, la solución reside en la educación. El respeto, la libertad, la igualdad y la confianza son cuatro de los pilares sobre los que trabaja Ocaña en sus cursos de formación para jóvenes, para modificar la realidad: el 24% de los jóvenes andaluces considera que el lugar de una mujer está en su casa, con su familia, y el 10% cree que el hombre es el que debe tomar las decisiones.
“Las relaciones de pareja son para hacernos más felices de lo que podemos ser estando solos. Hay que trabajar en eso, cada uno de los cuatro pilares son básicos para una relación sana”, declara Ocaña. “Parte del problema es que no se nos ha enseñado a querernos ni a desarrollarnos bien, parece que la mujer solo se siente válida cuando alguien la quiere, y parece que el hombre no debe mostrar más sentimientos que los de rabia. Hay que trabajar mucho la autoestima y la inteligencia emocional para saber relacionarnos de forma sana”, propone.
El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) ya ha puesto en marcha una investigación sobre los riesgos y consecuencias de la violencia de género a través de las “tecnologías de las relaciones, la información y la comunicación (TRICs)”. El trabajo incluirá un protocolo de intervención profesional para actuar en estos casos, una guía de orientación a familias, cursos de formación y asistencia psicológica a jóvenes. Además, ha creado una aplicación llamada Detecta amor, para identificar el machismo y aprender a relacionarse en parejas.

El Congreso analizará los avances de la Ley contra la Violencia de Género

Alicante, 13 nov (EFE).- Los avances de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género se abordarán en un congreso que tendrá lugar los próximos días 19 y 20 en el Auditorio de la Diputación de Alicante (Adda).
Este encuentro, presentado hoy por la vicepresidenta y diputada provincia de Igualdad y Juventud, Mercedes Alonso, constituye el XII Congreso sobre la Violencia contra la Mujer.
Alonso ha indicado que novecientos congresistas procedentes de todo el país asistirán a este cónclave.
"A través de esta cita anual se analizan las múltiples cuestiones que se suscitan en torno a la violencia de género" con la finalidad de "poder generar un debate social cargado de experiencias, buenas prácticas y propuestas de trabajo que sirvan para crear nuevas vías de solución al problema de la violencia de género", ha explicado.
Según Alonso, en lo que llevamos de año, 43 mujeres han sido asesinadas en España, dejando huérfanos a 26 menores.
La reunión congresual contará con un completo programa de ponencias, conferencias y mesas redondas, y está dirigida, principalmente, a las concejalías de Mujer y Servicios Sociales, psicólogos, médicos, juristas, abogados y asociaciones profesionales.
La presidenta del Observatorio de Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), María Ángeles Carmona, ofrecerá, acompañada por el presidente de la Audiencia de Alicante, Vicente Magro, la conferencia inaugural con el título "Preguntas y respuestas ante las dudas sobre casos de violencia de género que se planteen en los juzgados. Qué hacemos y qué se puede hacer".
Cómo evitar la violencia desde la juventud, a cargo de la catedrática de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid Inés Alberdi, o la fuerza transformadora de la igualdad frente a la violencia de género, de la que hablará la profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad de Granada Ana Rubio, son otros de los asuntos que se abordarán en este congreso.
En él también se debatirá sobre el papel de la educación y la comunicación, la reeducación y reinserción de los agresores, y la accesibilidad a los recursos por parte de mujeres víctimas con discapacidad auditiva.
Alonso ha presentado también hoy, junto con la presidenta y la vicepresidenta de FESORD CV, Carmen Juan y Carolina Galiana, respectivamente, la adaptación a la lengua de signos de la "Guía informativa sobre los derechos asistenciales de las víctimas de la violencia de género" y de la guía "Menores expuestos a violencia de género".
"Hemos constatado una realidad que debemos cubrir de manera urgente y es la situación de especial vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres víctimas de violencia de género con alguna discapacidad auditiva", ha afirmado la diputada provincial.
Y ha añadido: "Estas mujeres deben poder acceder a los materiales y recursos que se ofrecen desde las administraciones públicas y, por tanto, consideramos que cualquier publicación que en torno a la violencia de género se haya editado por la Diputación quedaría 'incompleta' si no contemplase como público objetivo a todas las mujeres, con o sin discapacidad".
Por su parte, la presidenta de FESORD ha calificado de "tremendo éxito" esta iniciativa que, según ha dicho, "supone un importante paso hacia la integración de las personas sordas", al tiempo que da mayor visibilidad a la lengua de signos.
También ha destacado la importancia de que las administraciones públicas colaboren con las asociaciones para impulsar este tipo de actividades.

Expertos analizan los efectos de la ley de violencia de género tras una década de vida


Se van a cumplir ahora diez años desde que se aprobara en España la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que nació con el objetivo de legislar y penalizar las conductas denigrantes, tanto físicas como psíquicas, hacia las mujeres por parte de sus parejas o exparejas. Desde entonces hasta ahora han sido miles los casos judiciales abiertos, aunque las cifras siguen dejando datos desalentadores, con 49 mujeres asesinadas en lo que va de año, según el dato facilitado desde la Delegación de Igualdad del Ayuntamiento de Dos Hermanas.
Precisamente, en este marco este viernes se ha celebrado en la ciudad nazarena una conferencia sobre la problemática de la violencia de género, organizada por la formación política de Ciudadanos en Dos Hermanas. A la cita, que ha tenido lugar en el salón de actos de la Casa del Arte, ha asistido como conferenciante invitado el abogado y eurodiputado de Ciudadanos, Javier Nart, junto al Juez sustituto adscrito a la Audiencia Provincial de Sevilla, Lorenzo Pérez, y la presidenta de la Asociación de Víctimas de la Ley de Violencia de Género (Avilegen), Inmaculada Ocaña, que fueron presentados todos por el coordinador local de Ciudadanos, Manuel Varela.
Durante su intervención, Nart ha analizado los pormenores de una ley que no considera como violencia, por ejemplo, la ejercida «por una mujer sobre otra mujer», pese a que «estadísticamente, la violencia es del hombre». El eurodiputado de Ciudadanos ha reconocido que, en ocasiones, la justicia que se imparte en estos casos es «defensiva» y ha abogado, más bien, por «el propio sentido común y la equidad» de la que se aleja en ocasiones la ley.
Por su parte, Inmaculada Ocaña ha ofrecido el punto de vista que representan las víctimas de esta ley de violencia de género que constituye «una cuestión política y no jurídica», al existir una «maquinaria destructiva» en todo este asunto. En este sentido, Ocaña ha denunciado que los puntos de encuentros «carecen de personal cualificado», mientras que la mediación familiar no funcionará «hasta que no haya una igualdad real entre los progenitores».
El turno de intervenciones lo ha cerrado el juez Lorenzo Pérez, que ha aprovechado su charla ante los asistentes para narrar su experiencia personal como profesional en casos de violencia de género. «Al principio la ley me pareció un disparate, con su aplicación he visto abusos, aunque también era necesaria una ley integral de este tipo», ha asegurado Pérez al explicar que existen «ciertos errores» al aproximarse a los delitos, ya que cuando los casos llegan a los juzgados ya ha habido una «fase anterior en la que no intervenimos, la del ámbito familiar, y que dificulta luego las pruebas, tanto a favor como en contra».
En cuanto a los posibles «abusos» realizados con la ley, el juez ha reconocido que se ha topado con «denuncias falsas, pero también con muchas verdaderas» y ha asegurado que «la ley no es tan mala, pero con aspectos mejorables, aunque se ha hecho un abuso, amparada en la justicia defensiva».